Festival de Cine Mudo de Forssa: ‘Entre dos bailes’
Hay películas que despiertan una curiosidad especial precisamente porque apenas se conocen y rara vez tenemos la oportunidad de verlas. Es el caso de Kahden tanssin välillä (Entre dos bailes, 1930), el primer largometraje dirigido por Waldemar Wohlström, que se proyectará en el Festival de Cine Mudo de Forssa el próximo 22 de agosto.

Entre la vida urbana y los bosques del norte (Kahden tanssin välillä, Wohlström, 1930)

Fotograma de Kahden tanssin välillä (1930).

Hay películas que despiertan una curiosidad especial precisamente porque apenas se conocen y rara vez tenemos la oportunidad de verlas. Es el caso de Kahden tanssin välillä (Entre dos bailes, 1930), el primer largometraje dirigido por Waldemar Wohlström, que se proyectará en el Festival de Cine Mudo de Forssa el próximo 22 de agosto.

Wohlström llegó a la dirección con una importante experiencia como actor, tanto en el teatro como en el cine, después de varios años sobre los escenarios y de participar en numerosas producciones cinematográficas finlandesas y algunas suecas. El escritor Unto Seppänen escribió expresamente para la pantalla el guion de Entre dos bailes.

¿Es un drama? No exactamente. ¿Una historia romántica? También, aunque no solamente. Hay bailes de salón, máscaras, momentos dramáticos, pasión, humor  y persecuciones que aportan a la película un tono aventurero difícil de definir en una sola categoría.

Fotograma de Kahden tanssin välillä (1930). Imagen cedida por el Festival de Cine Mudo de Forssa.
Fotograma de Kahden tanssin välillä (1930)

La sencillez de algunos de sus recursos y determinadas soluciones visuales pueden recordar al cine de tiempos anteriores. Pero, de pronto, aparecen imágenes de considerable fuerza y situaciones llenas de vitalidad. Entre dos bailes resulta así más curiosa de lo que una primera aproximación a su argumento podría hacer pensar.

Y el argumento, ciertamente, no es fácil de resumir:

Bailes de salón. Un brazo desnudo particularmente atractivo. Unos ojos brillantes detrás de una máscara. Y un hombre procedente de los bosques del norte que llega a la ciudad y se ve envuelto en un mundo muy diferente al de su trabajo cotidiano: bailes, música, vida nocturna y nuevas relaciones.

Antti Karr (Helge Ranin), guardabosques e ingeniero forestal, recibe noticias de que en el norte puede adquirirse a buen precio un bosque de enorme valor. La oportunidad no pasa desapercibida para otros compradores y representantes de empresas forestales, y pronto comienza una auténtica carrera por hacerse con él.

El bosque, por cierto, merece su propio protagonismo. Y, naturalmente, tampoco falta el amor. Margit Freyberg (Birgit Sergelius) y otros personajes femeninos entran en la historia para complicar todavía más una trama en la que los intereses económicos y amorosos terminan entrelazándose.

Fotograma de Kahden tanssin välillä (1930). Imagen cedida por el Festival de Cine Mudo de Forssa.
Fotograma de Kahden tanssin välillä (1930)

Hay además una dimensión aventurera que resulta especialmente atractiva. La película incluye peleas, un secuestro, caídas y una persecución que por momentos parece pertenecer a una etapa anterior del cine: automóviles, obstáculos, terrenos pantanosos y la incertidumbre de quién conseguirá llegar primero. Incluso los leñadores tienen aquí su propio papel, y no todos parecen especialmente interesados en actuar de manera honrada.

Todo ello hace que Entre dos bailes sea una película particularmente interesante de recuperar para quienes no la conozcan. Quizá no sea una obra que busque la sofisticación, pero sí contiene suficientes elementos, y algunas imágenes especialmente sugestivas, como para despertar la curiosidad de quien se acerca a ella casi un siglo después.

Y hay una razón más para esperar con interés esta proyección: la música.

Selina Mattila, Sanna Pietiäinen y Hannu Mattila forman el Sanna Pietiäinen Trio y acompañaran Entre dos bailes

La película estará acompañada en directo por el Sanna Pietiäinen Trio, formado por Sanna Pietiäinen, Hannu Mattila y Selina Mattila. Sanna Pietiäinen, artista de amplia experiencia, ha acompañado ya al Festival de Cine Mudo de Forssa en otras ediciones y trabaja en territorios musicales muy diversos, desde el jazz y el pop hasta la chanson y, especialmente, el tango finlandés. ¿Aparecerá el tango en alguna de las escenas? Y, si lo hace, ¿cómo dialogará con los bailes de salón de la película? ¿Qué lugar encontrará la música entre las escenas románticas, las persecuciones y los paisajes forestales? Una película como Entre dos bailes, con sus cambios de tono y sus diferentes ambientes, parece ofrecer precisamente ese tipo de libertad.

La proyección tendrá lugar el sábado 22 de agosto en Forssa, y esperamos descubrir allí una película que, más allá de sus recursos más modestos, conserve todavía la capacidad de sorprender.

Y, por supuesto, tenemos especial curiosidad por escuchar cómo Sanna Pietiäinen Trio decide contarla de nuevo a través de la música.

Imágenes cedidas por el Festival de Cine Mudo de Forssa.

Fuentes:

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